Composición de los flyers

La composición de los flyers se desarrolla bajo una estructura visual dinámica que dirige la atención de forma inmediata hacia el producto. La jerarquía gráfica comienza con un titular de gran impacto en la parte superior, seguido por un mensaje de apoyo y una disposición estratégica de los beneficios del producto, permitiendo una lectura rápida y ordenada.

El envase se posiciona como el elemento protagonista, ocupando la mayor parte de la composición para reforzar el reconocimiento de marca. Este se complementa con elementos gráficos como burbujas, destellos y ondas de color que transmiten limpieza, frescura y movimiento, fortaleciendo el concepto visual del detergente.

La distribución de los contenidos mantiene un equilibrio entre información y espacios en blanco, mientras que la combinación de fotografías, iconografía y bloques de color genera una pieza clara, atractiva y de alto impacto visual. El uso consistente de la paleta cromática corporativa y de recursos gráficos curvos aporta continuidad entre las distintas aplicaciones de la marca y facilita una comunicación efectiva en puntos de venta y medios digitales.